dimarts, 1 d’abril de 2014

El puente embrujado

Había una vez un puente que salía de un pueblo llamado Zugarramundi, que estaba embrujado, y entraba a un pueblo llamado Tormo, una aldea muy muy chiquitita...
Un día una família se fue de vacaciones a Zugarramundi, estuvieron 2 meses, y ya sospechaban algo porque pasaban cosas extrañas. Llegó el día de irse, a la salida del pueblo empezaron a caer del cielo cabezas de brujas. Cuando iban por mitad del puente, les apareció una bruja medio muerta y les dijo:
"-No conseguiréis pasar del puente, jajajaja...."
Los familiares, asustados, se volvieron al pueblo, le preguntaron al alcalde, que era un brujo malvado, y el alcalde no quería que se dieran cuenta de lo que pasaba en el pueblo, y... Les encerró!
Al cabo de tres meses los familiares estaban raquíticos, el padre, consiguió averiguar la pócima para matar a todos los brujos malvados, y lo encontró.
Al final consiguieron escapar y volver a la normalidad.

Texto escrito por Ainara Cantavella. 6ºA

Los famosos escaladores

Había una vez en un país llamado Honduras. Allí estaba el puente resbaladizo por la cascada del agua. Sólo 15 países tenían un puente resbaladizo.
Un día un hombre llamado Kin Tang de China pensó ir a Honduras a pasar el puente que nadie había conseguido superar en ningún país. El hombre chino tenía 31 años y era el mejor escalador del mundo. El hombre cogió su mochila y se fue a escalar la montaña para llegar al puente. Se llevó a un hombre de Valencia para asegurarlo, se llamaba Aitor. Aitor iba todos los días al rocódromo. Cuando superó la montaña de 8000 metros de altura se alegraron mucho y pasó por el puente.
Cuando el chino pisó el puente se cayó y Aitor lo salvó con la cuerda. Lo estiró a la otra parte y al final la superó. Kin Tang y Aitor se hicieron famosos y ganaron dinero. Mientras que Honduras construyó otro puente y lo llamó "Escaladores" acordándose de ellos.

Texto escrito por Miquel Albiol. 6ºA

La Peonza Voladora

Era un 6 de Marzo, mientras veía la televisión, en cuanto vi aquel anuncio de una peonza, que decía:
"Dora. La vendedora
te vende la peonza voladora".
Me quedé pasmado, pero por un momento que giré la mirada vi un cartel que ponía:
"Más de 50€". Me desilusioné y me dije a mí mismo: "Mamá no querrá comprar la peonza. Pero ahora sí la conseguiré".
Me pasé 5 veranos, 5 inviernos, 5 otoños y 6 primaveras.
Estaba muerto de ganas por ir a comprar la peonza pero escuché por la tele:
"La Peonza Acuática
comprate esta cosa tan rica".
Me desilusioné y me puse a llorar porque yo quería La Peonza Voladora para salir a la calle y jugar con algo que seguramente mis amigos no tendrían.

Texto escrito por Ismael Echenni. 6ºA